Pintura al fresco, 30 m2.
En primer plano del mural frontal se muestran las singularidades del término de Vinebre: el río Ebro, los cultivos de las planas, la sierra de Tormo, la colina ibérica, la roca de moros... En la lejanía la montaña de Montserrat, en una visión simbólica situada en el cielo ocre, evoca el sol que viste a María (Apocalipsis). En el muro lateral izquierdo, la Anunciación. En el derecho, el Pentecostés, con el panecillo de la oferta de l’Aplec de Sant Miquel y la flor amarilla “sempre viva”.