CICLO DE PINTURAS MURALES AL FRESCO. SANTA MARIA DE L’ALBA DE TÀRREGA

El templo de Santa Maria de l’Alba, testigo del barroco clasicista

Tras derrumbarse el campanario sobre la nave de la antigua iglesia el 15 de febrero de 1672, el carmelita Fra Josep de la Concepció realizó la traza del nuevo edificio que actualmente conocemos con el nombre de iglesia parroquial de Santa Maria del Alba de Tárrega. El templo presenta muchas de las características de la obra de Fra Josep: criterios de austeridad y simplicidad, con tendencia a la monumentalidad mediante la creación de amplios espacios interiores, un sistema de proporciones armónicas, ausencia de ornamentos superfluos, altos zócalos, grandes pilares, y el uso de la cúpula como elemento arquitectónico que culmina el espacio. La construcción del nuevo templo se inició el mismo año 1672 y fue bendecido en el mes de mayo de 1696, aunque las obras no se dieron por finalizadas definitivamente hasta 1742.

 

El tracista Fra Josep de la Concepció: un genio del barroco catalán

Fra Josep de la Concepció, miembro de la congregación de los carmelitas descalzos, es considerado el arquitecto de estilo barroco más conocido en Cataluña. Confeccionó las trazas de edificios pertenecientes a su orden religioso, pero también para numerosos edificios civiles, retablos y otras obras. Destacan los conventos de los carmelitas descalzos de San José y Santa Ana en Énguera (Valencia), de Nuestra señora de Gracia en Barcelona, de San Jerónimo en Vic, Nuestra Señora del Milagro en Tortosa, de Santa Teresa de Balaguer, de San Hermenegildo en Madrid, o el de las carmelitas descalzas de Reus. También las iglesias parroquiales de San Feliu de Torelló y Santa Maria del Alba de Tárrega. Capillas para la catedral de Tarragona y Barcelona; el proyecto para la fachada de la catedral de Girona, y edificios civiles como el Palacio del Virrey de Barcelona, el Ayuntamiento y el Palacio Episcopal de Vic o el Hospital de Reus.

 

Los murales: Resurrectio, 2005. Nativitas, 2007. Liber Génesis, 2009. Finalización de la bóveda 2011

A principios de 2004 empecé a madurar la idea de realizar unos murales al fresco en la iglesia parroquial de Santa Maria del Alba de Tárrega. Deseaba realizar una nueva aportación artística a este edificio barroco donde también pintó frescos mi padre, Jaume Minguell Miret.

Sus equilibradas proporciones, la grandiosidad de sus muros, hacen que sea un espacio arquitectónico con un amplio abanico de posibilidades para intervenir artísticamente.

Con los ciclos de frescos en Santa Maria del Alba he querido crear un proyecto de grandes dimensiones que ocupe los muros y arcos del crucero y los arcos de la nave central, poniendo en juego la tradición de esta técnica milenaria, revisada en un contexto contemporáneo, para integrarla en una arquitectura barroca.

Este proyecto es complejo, largo y costoso, y es necesario afrontarlo en diferentes etapas.

 

RESURRECTIO. 2004-2005

Entre los años 2004 y 2005 se inició el proceso de realización del primer conjunto de murales al fresco en el muro izquierdo del crucero y su arco, bajo el nombre de Resurrectio.

 

La realización de las pinturas

Fue necesario un andamio de dieciocho metros, equivalente a cinco pisos de altura, por nueve metros de ancho, más de dos toneladas de mortero de cal, pigmentos y cuatro meses de trabajo in situ para vestir los 180 m2 de muro y arcos.

Josep Minguell firmó Resurrectio el 20 de octubre de 2005 y su bendición solemne tuvo lugar el día 3 de diciembre del mismo año, en una ceremonia presidida por Mn. Josep Traserra, obispo de Solsona.

Técnica: Pintura al fresco sobre el muro
Período: junio - octubre 2005
Edificio: Iglesia Parroquial de Santa Maria del Alba. Tárrega (l’Urgell)

Dimensiones: 180 m2.. Altura máxima 20,7 metros, diámetro arco 10,5 metros.

 

El muro vertical trata el tema de la Resurrección, construyendo la escena a partir de la fuerza simbólica de los elementos que la forman y representando el momento del descubrimiento del sepulcro vacío.

La luz del sepulcro vacío transciende hacia un paisaje de primavera, momento del renacimiento de la naturaleza.

La gran losa del sepulcro tumbada en el suelo y el sudario son señales de la Resurrección.

Los guardias de la entrada del sepulcro, espectadores desconcertados, son figuras que han sido constantemente representadas en la tradición pictórica . Al pie del muro, un olivo alude al huerto de Getsemaní y a la Paz.

El muro se complementa en la su parte superior con un arco donde se interpretan dos figuras bíblicas asociadas a la muerte y a la resurrección: Jonás y el monstruo marino y el carro de fuego de Elías.

 

NATIVITAS. 2006-2007

El segundo conjunto mural en la iglesia parroquial de Santa Maria del Alba de Tárrega trata el tema Nativitas. Su ubicación és el muro frontal de Resurrectio, o sea, a la derecha del crucero y a la izquierda del altar mayor.

 

Técnica: Pintura al fresco sobre el muro
Período: realización, verano 2007
Edificio: Iglesia Parroquial de Santa Maria del Alba
Dimensiones: 180 m2.. Altura máxima 20,7 metros, diámetro arco 10,5 metros.

En lo que respecta al programa iconográfico, el conjunto Nativitas sigue una simetría compositiva en relación a Resurrectio.

En los extremos del arco que cubre la escena central unas referencias al profeta Isaías con las brasas que purifican sus labios, y también a San Juan Bautista, la voz que clama en el desierto. En la parte central del arco hallamos la estrella y el ángel anunciador.

El muro frontal tiene como telón de fondo el gran paisajee de invierno del Urgell con montículos, caminos, árboles y animales, todo ello amenazado por la intervención humana.

El nacimiento se ubica en una cabaña integrada en el paisaje con las figuras que participan de la tradición icnográfica, rehuyendo la representación de la adoración para buscar una escena más íntima y próxima: la madre observa el hijo envuleto con un trapo blanco. El padre, abatido, sostiene la vara florecida en alusión al árbol de Jesé. También son presentes el buey y la mula. Como representación de la Epifanía, manifestación a los hombres del Dios encarnado, una alusión a los magos de Oriente y a las ofrendas de oro (realeza), incienso (divinidad), y mirra (muerte como redención).

 

BÓVEDAS DE LUZ 2008-2011