AÑO: 2014

 

Mural al fresco, ubicado en el vestíbulo del Ayuntamiento de Tàrrega como expresión personal de tributo al Tricentenari. La obra ocupa 15,4 metros cuadrados. Refleja la pérdida de libertades en Catalunya después de la derrota de 1714 y como el pueblo resurge a pesar del Decreto de Nueva Planta.

La ubicación no es casual, ya que en el lugar donde se realizó el mural se ubicaba antiguamente una prisión. La reja de la misma, aún presente, es el motivo central del mural.

El mural muestra la plaza desde la ventana de la prisión, donde se presenta la vida cotidiana a través de diversos elementos (carros cargados de trigo para el ejército, instrumentos, ojos…)

 

El fresco es un juego de luces y sombras, ya que se ha considerado el arte barroco de la época: contraste de luz y oscuridad, la técnica de los blancos pastados y la mirada dramàtica.

La luz proyecta la vida cotidiana de la plaza y la sombra sirve de pretexto para representar los saqueos, expolios, sometimientos, la lucha por las libertades y la lucha por la subsistencia a pesar de las duras represiones.